Hace más de 170 años, debido a la falta de instrumentos de viento con registros graves, Adolphe Sax quiso fabricar un instrumento con un sonido cálido. Años después, en 1929  Henri Selmer se hizo con la patente de Sax  y construyó el saxofón tal y como lo conocemos hoy en día.

Extremadamente versátil y dinámico, encaja en todos los estilos: folk, blues, funk, soul, jazz o swing. Su sonido profundo y orgánico es único. Capaz de parecer oscuro, melancólico y denso o lleno de brillo, claridad y potencia.

El saxofón es atemporal, un instrumento cargado de personalidad. ¿Te apetece probar?